
Por: CPS Ing. Victoriano Angüis Terrazas
Consultor Catedrático de la Facultad de Ingeniería UNAM
En el mundo, una gran mayoría de países, se han
avocando a tratar de aplicar y desarrollar sistemas de
gestión en seguridad industrial, los cuales sean capaces
de mejorar las condiciones de trabajo y de vida, tanto al
interior de las organizaciones, como fuera de ellas,
mostrando de esa forma a la comunidad, la
“Responsabilidad Social” tenida, como parte de su
compromiso con todos los estratos sociales, por tal
premisa, se requiere a cada día, el considerarla
integralmente, ya que todo lo relacionado con la
integridad del hombre y su trabajo, debe observar para
tal fin todas las disciplinas correlacionadas con la salud.
En este mismo sentido, la función tripartita, Gobierno,
Empleadores y Trabajadores, juega un papel
determinante en los resultados de las Naciones en los
distintos enfoques de la Seguridad, esta observada de
una forma integrada, para con ello, tratar de evitar las
lesiones y enfermedades producto del trabajo, así como
los daños al medio ambiente, en el entendido de que las
acciones producto de la mano del hombre son los que
están ocasionando efectos directos y colaterales en
todos los campos de las actividades laborales y su
entorno social, por falta de políticas, programas y
regulaciones más estrictas, pero sobre todo con un
enfoque coordinado y de continuidad.
La realidad actual mostrada en las estadísticas por parte
de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, es un
incremento notable en los últimos años de accidentes y
de enfermedades profesionales, con altas cargas, tanto
sociales como económicas, ocasionando muchas de
ellas, además de lesiones pérdidas millonarias,
denotándose como una verdadera carga social, al
carecer de controles y sistemas los cuales al menos
permitan conocer su verdadero impacto, sobre todo en
los países en vías de desarrollo, sin embargo, esto es
engañoso, ya que las naciones con tecnología de punta,
en cierta forma, siguen contribuyendo en el deterioro de
la vida en mayor proporción , habría de observarse la
falta de compromiso en la adopción de medidas
congruentes para frenar la degradación del medio
ambiente y algunos de ellos sin signar los acuerdos
internacionales.
Para fundamentar lo expresado en el párrafo anterior,
habría que recordar los incidentes de Chernovyl, Bophal,
así como otros, que sumados a estos, han originado en
gran parte el tan debatido tema del cambio climático, al
cual no se ha encontrado solución, trayendo como
consecuencia una incertidumbre en todos los habitantes
del planeta, ante los efectos del Tsunami, el niño y la
niña, por desconocer los futuros sucesos del mañana.
En este mismo camino, una de las realidades ya
conocidas se encuentra en la falta del compromiso de
parte de los distintos sectores de los países, en la forma
de gobernar, al no emitir políticas y programas
tangibles y cumplibles, a través de regulaciones mucho
más estrictas, en donde se sancione a los detractores e
incumplidores, en donde se mejore la inspección, por
medio de inspectores capaces e incorruptibles los
cuales ayuden a las organizaciones a visionar las
bondades y beneficios del cumplimiento, además de
propiciar por la cultura del cumplimiento por medio de
programas educativos en la materia en las
Universidades y diferentes sectores de los sistemas de
educación, así como propiciar la continuidad de los
mismos, evitando ante los cambios periódicos lo ya
estructurado con antelación.
El sector empleador, aún se denota en la gran mayoría
un desinterés por la adopción de mecanismos y
sistemas de gestión para administrar los procesos de
trabajo, a través de programas preventivos los cuales
engloben actividades de riesgo, la capacitación y el
cumplimiento normativo, esto provocado por muchos
aspectos, destacando entre ellos la falta de recursos,
tanto económicos como humanos, esto propiciando la
generación de condiciones de trabajo inadecuadas,
muchas de ellas en estado precario de salud y de
inseguridad en todos los términos, agregándose a esto,
lo concerniente al deterioro del medio ambiente, siendo
la característica a destacar, el desconocimiento,
negligencia y descuido, además muchos de ellos aún
no creen los efectos de la depredación actual del
hábitat y siguen pensando que el cumplimiento de las
normas afectan sus intereses, por lo tanto no aceptan
la necesidad de contar con regulaciones mucho más
severas.
Los empleadores no toman en cuenta la posición de lo
trabajadores y el de la sociedad en general, siendo su
enfoque más orientado a la productividad, a costa de las
condiciones de salud, seguridad y el medio ambiente,
bien lo mencionan las últimas cifras emitidas por la OIT,
en donde se tienen 2.3 millones de victimas con deceso,
por patologías derivadas del trabajo ejercido,
significando pérdidas económicas las cuales frisan
alrededor del 4% del producto interno bruto mundial.
A lo explicitado anteriormente, habrá que agregar que
los empleadores aún no conciben que la prevención es
una parte integral de sus actividades, puesto que el
buen desempeño empresarial va acompañado de Normas
de alto nivel de seguridad y salud en el trabajo, es por
ello la importancia de los sistemas de gestión, mismos
cuales deben ser establecidos de forma eficaz para el
mejoramiento de las condiciones de trabajo, y estos
sean seguros y saludables.
En lo concerniente a los trabajadores y sindicatos de los
mismos, la posición actual, demanda una verdaderaínteractuación de su parte, requiriendo la exigencia de
la defensa de sus derechos de contar con lugares de
trabajo sanos y seguros, en donde predominen las
condiciones de trabajo dignas y decentes para con ello
garantizar personal sano en todos los aspectos.
Sin embargo, a pesar de las pretensiones, en este
sentido, se sigue observando, que tanto empleadores
como sindicatos van por caminos y enfoques distintos.
Los trabajadores, a través de sus contratos colectivos de
trabajo y los derechos marcados por las respectivas
regulaciones, en la mayoría de las ocasiones no
reclaman y llevan a la práctica la capacitación
específica ante los inminentes peligros a los cuales se
encuentran sujetos, propiciándose accidentes y
enfermedades como producto del desconocimiento,
encontrándose a merced de lo que el patrón le quiera
proporcionar.
Es cierto que el nivel de preparación del sindicalismo, en
algunos de los casos rebasa inclusive a los patrones, se
sigue viendo a sus líderes con intereses muy
particulares, propiciando condiciones de trato
inaceptables en todos los sentidos, entre ellas lo
correspondiente a la seguridad, salud y entorno
ambiental.
Los Sistemas de Gestión en Seguridad
Industrial en lo referente a sus
realidades dejan aún bastante por
desear, al carecer de una política de
sustentabilidad por la gran mayoría de
los países del mundo, siendo por ello el
verdadero Reto, el crear y generar estrategias
las cuales permitan homologar criterios y sistemas para
hablar un mismo lenguaje.
En la Cumbre de la Seguridad y Salud, durante el
desarrollo del XVIII Congreso Mundial, celebrada el 29 de
Junio del 2008, en Seúl Corea, se hicieron las
declaraciones sobre el tema, interviniendo para tal
propósito en forma conjunta, la oficina internacional del
trabajo, OIT, la Asociación Internacional de la Seguridad
Social, AISS, la Agencia Coreana para la Seguridad y la
Salud en el Trabajo, KOSHA, con la participación de
profesionales de alto nivel, representantes de los
empleadores y trabajadores, representantes de la
seguridad Social, responsables políticos y
administradores, arrojando una serie de llamados,
primeramente reconociendo las serias consecuencias
tenidas por las enfermedades y accidentes relacionados
con el trabajo, así como la necesidad de considerar que el
avance en la seguridad y salud, tienen un impacto
positivo en las condiciones laborales, la productividad y
el desarrollo económico y social, sin olvidar que el
derecho a un medio ambiente de trabajo seguro y
saludable debe ser pensado como un derecho humano
fundamental y que la globalización debe ir de la mano de
medidas preventivas para garantizar la seguridad y salud
te todos sin excepción en el trabajo.
En este mismo sentido, reconociendo que los distintos
instrumentos generados por la OIT, así como el
importante papel que desempeñan los distintos
organismos y sus miembros en lo referido a la aplicación
de los mencionados instrumentos.
No desconociendo que los elementos fundamentales del
trabajo decentede la OIT, es la promoción de la
Seguridad y Salud en el trabajo a través de la prevención
de los accidentes y enfermedades, en donde se requiere
un marco conceptual de Seguridad Social dinámico.
La importancia de la Educación, formación, consulta,
intercambio de información y de buenas prácticas en la
prevención y la promoción de medidas preventivas,
juegan un papel relevante, es por ello, la necesidad de
que los gobiernos desempeñen acciones en su calidad
de interlocutores sociales, al igual que las
organizaciones profesionales de seguridad y salud para
igualmente desarrollen actividades del mismo enfoque,
sobre todo en lo referente a la prestación de servicios
de tratamiento, apoyo y rehabilitación.
Habrá que fortalecer la cooperación entre las
organizaciones internacionales, así como entre
instituciones, encomiando el progreso alcanzado en el
mejoramiento de la seguridad y salud en el trabajo, a
través de acciones tanto internacionales como
nacionales de los respectivos países.
Para el caso Mexicano, dentro de las realidades,
actualmente se está tratando de adaptar en la
definición de su proceso democrático, motivo por el
cual están inmersos en un desarrollo de nuevas formas
de actuar internamente tanto en la forma de dirigir y
establecer las líneas de acción a través de regulaciones
sustentadas en sus normas para tratar de mejorar las
condiciones de trabajo prevalecientes en los
organismos e instituciones las cuales tengan personal
sujeto a riesgo, en este mismo sentido Inspección
Federal esta reformando y modernizando sus cuadros
inspectivos para mejorar la calidad de las mismas,
buscando la aceptación de los patrones para su
cumplimiento, sin embargo esto aunque va avanzando
no es la velocidad demandada para cambiar en poco
tiempo los resultados de los accidentes y enfermedades
producto de las distintas labores asignadas.
Los sistemas de gestión en Seguridad en México, aún
demandan un mayor compromiso por parte de todos,
principalmente de todos aquellos gestores del cambio,
entre ellos los del sector Gobierno, valdría la pena
reflexionar el por que de la ausencia de parte de los
mismos en el mencionado mundial de la seguridad.
Cabe la pena mencionar que la Asociación
Interdisciplinaria de Salud Ocupacional e Higiene de
México, como parte de la organización del mencionado
mundial, además la única de América Latina, destaco al
disertar sobre los problemas del tripartidismo existente
en todos los países de Latinoamérica, coincidiendo con
la percepción de parte de los especialistas del orbe.
Concluyendo, y retomando, habría que considerar como
prioritario la ratificación del Convenio, sobre el marco
promocional para la seguridad y salud en el trabajo, el
cual es el número 187 de fecha 2006, emitido por la
OIT, así mismo de otros convenios relacionados en la
materia, garantizando la aplicación de sus
disposiciones para el mejoramiento de las naciones , en
seguridad y salud de una forma sistemática y sostenida,
solamente de esa manera se lograría volver una realidad
los sistemas de gestión.
Un hecho a todas luces, es que si no hacemos algo para
hoy, nuestro mañana será más incierto que el del día de
hoy, la responsabilidad es compartida, sin embargo se
requieren directrices planeadas y cumplibles, estando
esta situación en las manos de todos, es por ello la
importancia de las buenas relaciones de los tres
sectores los cuales cuentan con voto de calidad, el
estado a través de la relación tripartita deberá brindar
esas bondades en beneficios de todos, situación a la
cual se debe realizarse en una posición consciente por
cada uno de los países del planeta.
Por tanto, resumiendo, se requiere:
Acelerar el desarrollo estrategias coherentes sobre
seguridad e higiene en cada país.
Una fuerte cooperación tripartita en la prevención de
accidentes y enfermedades ocupacionales.
Realizar una alianza estratégica y sustentable de
relaciones en Seguridad y salud Ocupacional.
Aprender y aprovechar las experiencias en Sistemas de
Gestión en Seguridad y Salud Ocupacional de aquellas
naciones y expertos, para acelerar el proceso de
reducción de accidente y enfermedades.
De la Responsabilidad Social de cada uno de nosotros,
del estado, la Sociedad en general y de todos aquellos
que inciden en los resultados, específicamente en lo
correspondiente a lo referente a la Seguridad, Salud y
medio ambiente, dependerá el futuro de las siguientes
generaciones.